Conclusiones clave

  • Empiece por un contacto seguro. Los jugadores deben aprender a utilizar la frente al cabecear balones en movimiento.
  • Realice ejercicios de bajo impacto. Es preferible utilizar balones blandos, pases cortos y repeticiones controladas en lugar de ejercicios rápidos y potentes.
  • Priorice la calidad sobre la cantidad. Un remate de cabeza bien ejecutado vale más que diez intentos descuidados.
  • Los remates de cabeza ofensivos y defensivos tienen objetivos distintos. Los ofensivos requieren buena colocación, mientras que los defensivos deben ganar altura y distancia, además de tener una dirección clara.
  • Los jugadores deben avanzar a su propio ritmo durante el aprendizaje. Comience con ejercicios individuales y pase luego a ejercicios en pareja, centros, remates en salto y duelos aéreos.
  • Los entrenadores deben supervisar atentamente a los jugadores, especialmente al trabajar con niños, jóvenes o en el fútbol base.

Tabla de contenido

    Los mejores ejercicios de remate de cabeza

    Los ejercicios de remate de cabeza te ayudan a aprender a controlar el balón de forma segura y precisa cuando está en el aire. El objetivo no es simplemente golpear el balón con la cabeza. Debes fijarte en el balón, calcular bien el momento del movimiento, utilizar la frente y dirigir el balón hacia donde quieras que vaya.

    Da igual si los llamas ejercicios de remate de cabeza de fútbol o de fútbol americano, estos ejercicios están pensados para ayudarte a mejorar tu remate de cabeza.

    Aquí tienes una forma sencilla de mejorar tu técnica de remate de cabeza, paso a paso:

    • Empieza por encontrar el punto adecuado de la cabeza para entrar en contacto con el balón.
    • Utiliza al principio un balón blando para ganar confianza.
    • Repite el movimiento básico de remate de cabeza varias veces hasta que te sientas cómodo.
    • Céntrate en apuntar el balón y en ser más preciso con cada intento.
    • Intenta cabecear el balón mientras te mueves para que el entrenamiento se parezca más a un partido real.
    • Practica el cabezazo con un objetivo concreto en mente, como atacar o defender.
    • Una vez que te sientas seguro, añade centros, practica los saltos e intenta rematar de cabeza bajo la presión de otros jugadores.
    Ejercicio de cabezazoIdeal paraCómo empezarProgresión
    Contacto suave del balón con la frentePrincipiantesSujeta la pelota con la frenteAñade pequeños movimientos del cuello y del cuerpo
    Cabezazo tras lanzamiento propioControl en solitarioLanzar el balón y rematar de cabeza para volver a cogerlo con las manosAñade pequeños pasos hacia delante o hacia atrás
    Lanzar, cabecear, atraparPrecisiónEl compañero lanza y el jugador devuelve de cabezaAñade objetivos o movimiento
    10 remates de cabezaConstancia10 remates de cabeza controlados hacia un objetivoCambiar el ángulo, la altura o el objetivo
    Cabezazo de ataqueRemateCabezazos hacia las esquinas de la porteríaAñadir centros y portero
    Cabezazo defensivoDespejesCabezazos altos y desviadosAñadir presión y reacciones al segundo balón
    Cabezazo en saltoDuelos aéreosSalto sin oposiciónIncorporar sincronización, aterrizaje y contacto físico reglamentario

    Una regla básica que seguimos en los entrenamientos es que, si un jugador no es capaz de controlar un cabezazo cuando no hay presión, no está preparado para intentarlo bajo presión.

    ¿Qué variaciones de cabezazo pueden utilizar los jugadores en los entrenamientos sin oposición?

    Dejar que los jugadores prueben diferentes tipos de remates de cabeza les ayuda a aprender a redirigir el balón de distintas formas. Antes de añadir estas variaciones, asegúrate de que conozcan los fundamentos: ojos abiertos, boca cerrada, cuello firme, cuerpo equilibrado y uso de la frente para el contacto.

    Entrenar sin defensas ayuda a los jugadores a centrarse en su técnica sin sentirse presionados ni preocuparse por cometer errores. Una vez que se sientan cómodos con los fundamentos, pueden probar diferentes tipos de remates de cabeza, como los de ataque, los defensivos, los de pase, los hacia arriba, los hacia abajo y los en ángulo. Los jugadores también pueden practicar devolver el balón de cabeza al pasador o apuntar a un objetivo pequeño.

    En nuestras sesiones, ralentizamos el ejercicio antes de aumentarle la dificultad. Si un jugador desvía la cara o deja que el balón le golpee en la coronilla, volvemos a practicar el punto de contacto básico antes de añadir nuevas variaciones o presión.

    ¿LISTO PARA ENTRENAR EN UN ENTORNO DE FÚTBOL A TIEMPO COMPLETO?

    El juego de cabeza mejora más rápido cuando se entrena en sesiones reales, no de forma apresurada y en solitario. En la Murcia Football Academy, los jugadores entrenan con estructura, retroalimentación y preparación para los partidos, de modo que los detalles técnicos se convierten en parte de su juego.
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    ¿Qué variaciones de cabezazo deben practicar los futbolistas?

    Los jugadores pueden practicar el cabezazo en diferentes direcciones, como hacia arriba, hacia abajo, hacia los lados, hacia atrás o hacia un objetivo. Cada estilo les enseña a redirigir el balón, no solo a enviarlo hacia delante.

    Los cabezazos de ataque se centran tanto en la colocación como en la potencia. Los delanteros no siempre tienen que golpear el balón con la mayor fuerza posible. Muchos goles se consiguen guiando el balón hacia abajo, por encima del portero o hacia la esquina.

    Los cabezazos defensivos son diferentes. El objetivo es cabecear el balón alto, lejos y de forma segura. Los defensas centrales suelen intentar despejar el balón hacia los laterales, lejos del centro, en lugar de devolverlo a la zona de peligro.

    Los cabezazos de pase requieren un toque más suave y buena puntería. Por ejemplo, un centrocampista puede cabecear el balón hacia atrás o hacia un lado para pasárselo a un compañero, en lugar de limitarse a despejarlo. Los jugadores también pueden practicar los cabezazos hacia un objetivo pequeño para mejorar la precisión y el control.

    La clave es asegurarse de que cada cabezazo tenga un propósito. Los jugadores deben evitar cabecear el balón sin motivo alguno.

    ¿Cómo pueden los jugadores practicar los cabezazos de forma segura y ganar confianza?

    La seguridad y la confianza son más importantes que la potencia, la competición o los balones altos. Empieza con balones de espuma blandos, un contacto suave y ejercicios a corta distancia. Las directrices de la UEFA sobre los cabezazos en categorías inferiores también recomiendan limitar los cabezazos, elegir el tamaño y el peso adecuados del balón, y utilizar balones de espuma para los primeros ejercicios.

    Esto es especialmente importante a la hora de entrenar a niños, jugadores juveniles o equipos de base. La FA afirma que los cabezazos no deben ser un elemento central para los jugadores sub-12 y sub-13. Cuando se introduzcan, deben ser limitados, realizarse sin rivales y con balones ligeros. La FA también sugiere realizar solo unas pocas repeticiones: hasta cinco cabezazos en los entrenamientos de las categorías sub-12 y sub-13, y hasta diez por sesión para los jugadores de las categorías sub-14 a sub-16.

    Los ejercicios de cabezazo para principiantes y para fomentar la confianza ayudan a los jugadores a superar su miedo mostrándoles dónde deben golpear el balón. Una vez que conocen el punto correcto, dejan de adivinar, dejan de apartar la cabeza y empiezan a sentirse más en control.

    En la Academia de Fútbol de Murcia, damos prioridad a la seguridad y el bienestar de los jugadores. Nuestros entrenadores supervisan de cerca los ejercicios de cabezazo para que los jugadores puedan desarrollar sus habilidades y su confianza sin contactos adicionales con la cabeza.

    Enseñamos el control antes que la potencia. Los jugadores deben mantener los ojos abiertos, utilizar la frente, mantener el equilibrio, mantener el cuello firme, aterrizar de forma segura y saber dónde ha ido a parar el balón. Si faltan estos pasos, el ejercicio es demasiado difícil.

    ¿Cuál es la mayor necesidad del jugador en cuanto a los cabezazos en este momento?

    Fomentar la confianza mediante contactos básicos y seguros
    Mejorar acciones de juego como marcar goles, despejar o disputar balones aéreos

    ¿El jugador está entrenando solo o con un entrenador o compañero?

    Solo
    Con un entrenador o compañero

    Solución:

    Empieza con toques suaves del balón en la frente y remates de cabeza tras lanzarte el balón tú mismo. Céntrate en mantener los ojos abiertos, la boca cerrada, el cuello firme, una postura equilibrada y un contacto suave al volver a recibir el balón con las manos. No busques la potencia todavía. La prioridad es la confianza, el punto de contacto correcto y la repetición controlada.

    Solución:

    Utiliza ejercicios de «lanzar-cabezar-atrapar» y pases cortos con un compañero. La persona que pasa el balón debe hacerlo con suavidad, y el jugador debe cabecearlo con precisión para que pueda ser atrapado. Cuenta solo los remates de cabeza limpios con contacto en la frente, equilibrio y dirección clara.

    ¿El jugador está entrenando solo o con un entrenador o compañero?

    Solo
    Con un entrenador o compañero

    Solución:

    Practica remates de cabeza individuales con un objetivo claro y un balón blando. En ataque, dirige el balón hacia abajo o hacia una esquina. En defensa, remata el balón alto, lejos y fuera de peligro. Mantén un número reducido de repeticiones y céntrate en la calidad.

    Solución:

    Pasa a practicar remates de cabeza en ataque, despejes defensivos y remates de cabeza en salto con pases controlados. Empieza sin oposición, luego añade movimiento, un portero, presión pasiva y, solo más adelante, defensas reales. El jugador debe centrarse en la sincronización, el aterrizaje seguro, el uso correcto de los brazos y la elección del remate de cabeza adecuado para cada situación.

    ¿Cómo ayuda a los principiantes el contacto suave del balón con la frente?

    Pide al jugador que sostenga una pelota blanda contra su frente durante unos segundos para encontrar el punto adecuado de contacto. Como la pelota no se mueve, esto le ayuda a sentirse seguro. El jugador puede fijarse en dónde debe tocar la pelota antes de pensar en cómo se mueve.

    Este ejercicio también ayuda a los jugadores a distinguir entre el contacto seguro con la frente y los puntos peligrosos. Deben evitar utilizar la coronilla, la cara, la nariz o las sienes.

    He aquí una forma sencilla de enseñarlo:

    • Sujeta la pelota blanda contra la frente.
    • Mantén el cuello firme.
    • Dobla ligeramente las rodillas.
    • Empuja la pelota hacia delante con la parte superior del cuerpo.
    • Intenta no mover demasiado la cabeza.

    Este ejercicio resulta útil antes de los ejercicios de lanzamiento propio, de lanzamiento con compañero o de lanzar con la cabeza y atrapar, ya que los jugadores ya sabrán dónde debe tocar la pelota su frente.

    ¿Cómo pueden los ejercicios basados en la repetición mejorar la consistencia en los remates de cabeza?

    Practicar ejercicios de remate de cabeza una y otra vez ayuda a los jugadores a que la técnica se convierta en algo natural. Sin embargo, es importante que estos ejercicios se realicen de forma segura y controlada. Una buena sesión debe centrarse en utilizar la técnica correcta, no solo en realizar el mayor número posible de remates de cabeza.

    Los jugadores deben centrarse en la precisión, en un buen contacto con el balón y en tomar decisiones acertadas. Por ejemplo: ¿han utilizado la frente? ¿Ha ido el balón donde querían? ¿Han elegido el tipo de remate de cabeza adecuado para ese momento? Estos detalles importan más que el mero hecho de realizar muchos remates de cabeza.

    Los estudios demuestran que los jugadores suelen cabecear el balón entre una y nueve veces en un partido, y en los partidos con equipos reducidos, a menudo solo lo hacen una vez o ninguna en absoluto por jugador. Esto significa que el entrenamiento no debe obligar a los jugadores a realizar un número poco realista de cabezazos solo por practicar más.

    Los mejores jugadores se toman su tiempo a la hora de rematar de cabeza. Se preparan con antelación, observan el balón de cerca y deciden qué tipo de remate utilizar antes de que llegue.

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    ¿Cómo funciona el ejercicio de los 10 cabezazos?

    Preparar el ejercicio de los «10 cabezazos» es sencillo. El jugador realiza 10 cabezazos controlados, apuntando a un objetivo, a un compañero o a la portería.

    Este ejercicio ayuda a mejorar la precisión, los despejes defensivos, los cabezazos en ataque, los pases o los cabezazos de vuelta al pasador. Cuenta solo los cabezazos realizados con buena técnica. Si un jugador cierra los ojos, utiliza una parte incorrecta de la cabeza o pierde el equilibrio, ese cabezazo no cuenta.

    Puedes colocar una pequeña diana o una portería formada por conos delante del jugador. El pasador lanza el balón suavemente y el jugador intenta rematar de cabeza cada balón para que pase por la diana.

    Los jugadores pueden repetir el reto de los 10 cabezazos con diferentes tipos de pases o desde diversas direcciones:

    • Servicio recto
    • Servicio en ángulo
    • Servicio alto
    • Servicio raso
    • Ligero movimiento antes del contacto

    Para los jugadores juveniles, adapta el número de remates de cabeza a su grupo de edad y sigue siempre las normas de tu federación local.

    ¿Cómo pueden los jugadores practicar el cabezazo por su cuenta, sin compañero?

    Practicar el cabezazo en solitario te ayuda a ganar confianza, mejorar tu sincronización y perfeccionar el contacto con el balón fuera de los entrenamientos en equipo. Mantén tus ejercicios individuales controlados y suaves. Intenta no golpear un balón duro contra una pared una y otra vez, ya que esto puede crear malos hábitos y un contacto excesivo.

    Los ejercicios en solitario son ideales para que los principiantes se inicien antes de pasar a los ejercicios con compañero o en equipo. Puedes centrarte en dónde golpear el balón, cómo colocar el cuerpo y cómo sincronizar tus remates de cabeza, todo ello sin sentir la presión de los demás.

    Practicar en solitario te ayuda tanto con los cabezazos de ataque como con los de defensa. En el ataque, intenta dirigir el balón hacia abajo o apuntar a un objetivo pequeño. En defensa, practica rematar de cabeza hacia arriba, hacia los laterales o lejos del peligro.

    Lo más importante es asegurarte de que cada repetición sea segura, controlada y técnicamente correcta.

    ¿Cómo mejora el control de un principiante el remate de cabeza con lanzamiento propio?

    Lanza un balón blando justo por encima de la frente y, a continuación, devuélvelo suavemente con la cabeza hacia tus manos. Este ejercicio te ayuda a trabajar la sincronización, el contacto con la frente, el control corporal, la confianza y la dirección suave.

    Empieza estando quieto. Una vez que te sientas cómodo, da un pequeño paso hacia delante o hacia atrás antes de cabecear el balón.

    El objetivo no es aplicar fuerza. Céntrate en realizar un contacto suave y preciso para poder volver a atrapar la pelota. Recuerda: «Devuélvela con la cabeza hacia tus manos, no alejándola de ti».

    Si la pelota sale demasiado lejos, es posible que estés aplicando demasiada fuerza o moviendo la cabeza en lugar de mantener el cuerpo estable.

    football players competing for ball in training drill

    ¿Cómo desarrollan la precisión los ejercicios de pase con compañero y de lanzar, cabecear y atrapar?

    Una vez que hayas practicado el cabezazo por tu cuenta, intenta trabajar con un compañero. La persona que lanza el balón controla cómo se sirve, de modo que el jugador puede centrarse en su técnica, en dónde golpea el balón y hacia dónde va el cabezazo. Este método es mejor que empezar con centros, ya que estos añaden velocidad, altura, movimiento y presión antes de que los jugadores estén preparados.

    Practicar con un compañero ayuda a los jugadores a mejorar la precisión, la sincronización, la comunicación, la confianza y el control sobre el balón. La persona que lanza el balón puede variar la distancia, la altura o la velocidad, mientras que el jugador que remata de cabeza aprende a dirigir el balón a propósito.

    Resulta útil practicar los cabezazos a distancias cortas antes de pasar a ejercicios que impliquen movimiento, presión o centros. Esto también permite al entrenador comprobar si el jugador está preparado para dar el siguiente paso.

    En la Academia de Fútbol de Murcia, si vemos que un jugador se siente tenso o nervioso a la hora de cabecear, no le obligamos a realizar ejercicios más difíciles. En su lugar, reducimos la velocidad del lanzamiento y le ayudamos a trabajar su técnica con un contacto más seguro y controlado.

    ¿Cómo funciona el ejercicio «lanzar, cabecear, atrapar»?

    Un jugador lanza el balón, el otro lo devuelve de cabeza y el primero lo atrapa. Este ejercicio ayuda a los jugadores a mejorar la precisión, ya que el remate de cabeza debe dirigir el balón de vuelta al receptor, no solo entrar en contacto con él.

    A continuación te explicamos cómo hacerlo:

    • Pide a dos jugadores que se coloquen a unos pasos de distancia.
    • El jugador A lanza suavemente el balón al jugador B.
    • El jugador B devuelve el balón de cabeza para que el jugador A lo atrape.
    • El jugador A atrapa el balón y lo lanza de nuevo.
    • Tras unas cuantas rondas, los jugadores intercambian los papeles para que ambos practiquen tanto el lanzamiento como el cabezazo.

    Puedes utilizar este ejercicio como calentamiento o para principiantes. Para aumentar la dificultad, el lanzador puede desplazarse hacia la izquierda o hacia la derecha antes de lanzar el balón. El jugador que remata de cabeza tendrá que adaptarse y devolver el balón con precisión.

    ¿Cómo ayudan los cabezazos de ataque a los jugadores a marcar más goles?

    Cuando realices un cabezazo ofensivo, intenta enviar el balón hacia abajo, a las esquinas o lejos del portero. No basta con simplemente tocar el balón. Se necesita buena sincronización, movimiento, capacidad de salto y confianza para atacar el espacio de forma eficaz.

    Rematar de cabeza para marcar no es lo mismo que despejar el balón en defensa. Los defensas intentan enviar el balón alto y lejos, pero los delanteros deben centrarse en la precisión, la colocación y el control. El objetivo es dirigir el balón hacia una zona de peligro, no solo deshacerse de él.

    Aprender a rematar de cabeza en ataque funciona mejor si se hace paso a paso. Empieza con pases sencillos y practica rematar de cabeza hacia un objetivo. A continuación, añade movimiento antes del contacto, practica con centros desde los laterales, incluye al portero y, por último, añade defensas o presión real.

    Un error habitual es rematar de cabeza directamente hacia el portero. Es mejor elegir el objetivo con antelación e intentar dirigir el balón fuera del alcance del portero.

    PREPARA EL CUERPO PARA MEJORES CABEZAZOS

    Los cabezazos potentes no dependen solo de la frente. El momento de ejecución, el control del tronco, la potencia de salto y la mecánica de aterrizaje son factores importantes. Esta guía explica los hábitos de entrenamiento físico que favorecen el rendimiento en el fútbol.
    Lee la guía de entrenamiento

    ¿Cómo pueden los jugadores mejorar los cabezazos de ataque con un portero?

    Incluir a un portero en el ejercicio lo hace más realista, ya que el delantero tiene que marcar contra un rival real en lugar de limitarse a rematar de cabeza a una portería vacía. El jugador debe decidir hacia dónde apuntar, cuánta potencia emplear y cuándo actuar, todo ello en función de la posición del portero.

    Este ejercicio enseña a los delanteros a rematar de cabeza alejando el balón del portero, en lugar de directamente hacia él. Un remate de cabeza potente no siempre es la mejor opción. A veces, la mejor forma de marcar es dirigir el balón hacia abajo, cruzando al portero o hacia la esquina.

    Prueba este sencillo ejercicio:

    • Un jugador de banda o el entrenador realiza un centro controlado.
    • El delantero comienza fuera del área o cerca del punto de penalti.
    • El delantero calcula el momento de su carrera y remata de cabeza hacia una zona determinada.
    • El portero reacciona e intenta atajar el balón.
    • El entrenador da su opinión sobre la sincronización, el contacto y la colocación.

    El portero también se beneficia, ya que puede practicar cómo reaccionar ante los remates de cabeza. Este ejercicio ayuda tanto a los delanteros como a los porteros. Asegúrate de empezar con centros controlados, ya que los centros mal ejecutados pueden hacer que el entrenamiento de remates de cabeza resulte caótico e inseguro.

    ¿Cómo ayudan los ejercicios de cabezazos defensivos a los jugadores a despejar el peligro?

    El cabezazo defensivo consiste en ganar el primer cabezazo, despejar el balón y proteger zonas importantes. Un buen cabezazo defensivo debe ser lo suficientemente alto como para que el equipo se reorganice, lo suficientemente lejos como para alejar el balón del peligro y dirigido lejos del centro del campo.

    Los centrales y los laterales deben ser valientes, calcular bien el momento de sus acciones y no perder de vista a sus rivales. Deben saber dónde está el delantero, cuándo disputar el balón, hacia dónde podría ir el segundo balón y si deben despejar, pasar o despejar de cabeza el balón para garantizar la seguridad.

    Los ejercicios de cabezazo defensivo deben desarrollar tanto las habilidades individuales como la visión de juego en equipo. Empieza por hacer que los jugadores practiquen el punto de contacto, la postura corporal, la sincronización y la dirección en situaciones de poca presión. A continuación, añade situaciones más realistas, como despejar centros, disputar el balón a los delanteros o defender el área con la línea defensiva.

    Un ejercicio sencillo de remate de cabeza defensivo consiste en centrar el balón al área y hacer que el defensa lo despeje hacia zonas de destino amplias. En lugar de limitarte a decirles que «la despejen», indica al defensa un objetivo concreto, como despejar hacia el flanco derecho o izquierdo, rematar de cabeza por encima de la primera línea, rematar de cabeza lejos de la portería o pasar el balón de cabeza a un compañero si no hay presión.

    Este método hace que el ejercicio se parezca más a un partido real y ayuda a los jugadores a tomar decisiones defensivas más inteligentes.

    ¿Cómo mejora la técnica de salto la potencia de los cabezazos?

    Una buena técnica de salto ayuda a los jugadores a alcanzar el balón a la altura adecuada. Esto es especialmente importante a la hora de rematar centros, disputar cabezazos o intentar ganarle el balón a un defensa.

    Para saltar bien, los jugadores necesitan sincronización, coordinación, equilibrio y fuerza. Si saltas demasiado pronto, es posible que ya estés bajando cuando llegue el balón. Si saltas demasiado tarde, el defensa podría llegar al balón antes que tú.

    Para realizar un cabezazo potente, flexiona las rodillas antes de saltar, mantén la mirada fija en el balón, utiliza los brazos para mantener el equilibrio, activa el tronco y el cuello, golpea el balón en el punto más alto que puedas controlar y aterriza con seguridad sobre ambos pies.

    Los jugadores deben aprender a aterrizar con seguridad, no solo a saltar. Ganar el cabezazo es importante, pero aterrizar con seguridad también es una parte fundamental de una buena técnica.

    Los brazos ayudan a mantener el equilibrio y a impulsarse, pero los jugadores deben utilizarlos respetando las reglas. La Regla 12 de la IFAB establece que las acciones descuidadas, temerarias o excesivamente enérgicas, como saltar contra un adversario, empujarlo o golpearlo, pueden ser sancionadas como faltas. Por eso enseñamos a los jugadores a utilizar los brazos para mantener el equilibrio, no para golpear, empujar o trepar sobre los demás.

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    ¿Cómo pueden los jugadores practicar un remate de cabeza en salto al ataque?

    Los jugadores deben saltar pronto para llegar al balón antes que el defensa o el portero. Empieza sin ninguna presión. El entrenador lanza un balón blando y el jugador se centra en calcular el momento del salto y rematar de cabeza hacia un objetivo.

    A continuación, añade:

    • Una carrera de impulso corta
    • Un centro más abierto
    • Un portero
    • Un defensa pasivo
    • Un defensa activo, pero solo cuando el jugador esté preparado

    Los jugadores utilizan los brazos para ayudar a mantener el equilibrio y impulsarse, pero deben respetar las reglas. No se debe empujar, sujetar, golpear ni trepar sobre otros jugadores al saltar.

    Para generar potencia, los jugadores utilizan todo el cuerpo, no solo el cuello. Saltan con las piernas, mantienen el tronco firme, utilizan el cuello para estabilizar el contacto y se desplazan hacia delante para dirigir el balón hacia la portería.